martes, 1 de enero de 2013

CORAZÓN DE PIEDRA.




"Ha habido tantas chicas que he conocido; he hecho llorar a varias, y todavía me pregunto ¿por qué? Aquí llega la pequeña chica, la veo llegar por la calle. Ella va sola. Hago todo lo que sea para complacerla, pero ella nunca romperá este corazón de piedra... Oh no, no, no... ¿Qué la hace diferente?  Realmente no sé. No importa cuanto lo intente, no puedo hacerla llorar... Pero ella nunca romperá, nunca romperá, este corazón de piedra, Oh no, no, no, este corazón de piedra... No me sigas mirando de esa manera. Si intentas hacerte la triste, solo me pondrás contento. Mejor escucha pequeña chica: puedes seguir caminando, no tengo amor, no soy para vos. Pero ella nunca romperá, nunca, nunca romperá este corazón de piedra. Oh no, no, no... Nunca romperás este corazón de piedra... Nunca lo romperás cariño... Será mejor, será mejor que te vayas..." 
Heart of Stone, The Rolling Stones, 1965. 

Comienza un nuevo año después que se había anunciado el fin del mundo el pasado 21 de diciembre del 2012 según las predicciones Mayas y afirmaciones de uno que otro demente que insistía en que los extra-terrestres le habían confirmado este suceso. Este año es el de la serpiente según el horóscopo chino. Pero para mí, esa serpiente es como el Uróboros, animal mítico que se enrolla en sí mismo mordiéndose la cola. Símbolo por mucho tiempo de la figura de El Eterno Retorno, tan importante para Augusto Blanqui, Friedrich Nietzsche, Charles Baudelaire y Walter Benjamin. 

En efecto, este año comienza con un final, como ha sido todo comienzo anual desde el inicio de los tiempos... un final de una historia amorosa, de deseos, de pasiones, encuentros y desencuentros. Eso me ha recordado que el amor, ese "mal necesario" al cuerpo y al alma, ese eterno retorno: vuelve y comienza. El amor esa comedia que deviene ineluctablemente tragedia, será la esencia de este blog. Pero al amor al que me referiré, no es un amor platónico ni idealizado, sino absolutamente desencarnado; ¿Pero qué digo? No desencarnado sino ¡totalmente encarnado! pues está hecho de pura carne, sensibilidad, "piel erizada" diría Antonin Artaud. Un amor como lo evocaran Giacomo Casanova, Henry Miller, Anais Nin, Pier Paolo Pasolini, Giovanni Boccaccio, Tinto Bras,  entre otros tantos. Un amor que no conoce fronteras, un amor nómada, apasionado, ebrio, insensato -pero ¿acaso existe un amor sensato?-, ciego por supuesto y sobre todo un amor libertino y libertario, en esencia anarquista.

¿Quién no ha sentido la atracción fulminante de una mirada, de un cuerpo, de una sonrisa? Pocos se han resistido a eso y creo que ninguno lo ha intentado: ni el más abnegado asceta ha logrado resistirse a los encantos y pasiones del amor. Todos sabemos que dejarse encantar, en-cantar, del canto de las sirenas y los tritones para ser más generosos e incluyentes y, que me disculpen las feministas, pero quién escribe este relato habla desde un punto de vista de mero macho (esto por supuesto es una broma ya he tenido reclamo de mis amigas feministas que no pueden creer que yo haya escrito eso). Como decía, dejarse en-cantar es un asunto complejo, pues se puede terminar en las mismísimas profundidades de la locura, sino uno no guarda un mínimo de razón, amarrándose al mástil de su ebria embarcación que va como sin rumbo fijo una vez a zarpado en dirección de la mar de los deseos. Pero ¡qué diablos! Vale la pena perder la razón de vez en cuando, dejar que la mente corra libremente, mente-libre en los dominios del amor es sin duda satisfactorio y placentero, así luego se quede uno como extenuado, vacío, pero con ganas de recomenzar, pues bien dice el adagio popular: un clavo saca otro clavo; dicho de otra manera: no hay mejor remedio que el mismo mal y en asuntos del amor eso es muy cierto.

De manera que este blog Corazón de Piedra, será dedicado a recoger algunas memorias, algunos recuerdos de aventuras amorosas, verdaderas historias de amor otras, relatos eróticos algunos de un pirata ebrio, de un nómada infatigable, de un amante empedernido, de un seductor consumado... La ficción y la realidad se mezclaran quizá cuando los recuerdos sean algo borrosos; estas historias se recogerán no de manera cronológicamente y ordenada, pero sí a través del tiempo, es decir, desde que sentimos deseos de amar... Relatos que se extraerán de mis cuadernillos y de lo más profundo de mis recuerdos; no se con qué intensidad serán publicados ni mi interesa saberlo; quizá este blog termine hoy mismo... sin dejar salir a la luz algo que merecía salir a luz tal como bien lo hizo Catherine Millet. 

Corazón de Piedra rinde un tributo a esa magnífica canción de los Rolling Stones, y a todos aquellos y aquellas que aún creen que amar libremente y libertinamente es aún posible, donde las personas no son una propiedad privada... 

R. A-P.
París, primer día del año de la serpiente.

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2 comentarios:

  1. Nada mejor encuadrado que fijar el Uróboros para dar paso a las eternas historias de amor que aunque letales... imprescindibles...

    Desde ya me declaro fiel seguidora de tus narraciones... con un arraigado pensamiento en donde el amor es antagónico frente al término libertad...

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  2. Interesante su relato. su narrativa es precisa y sin pretensiones. Intento creer que tengo también el corazón de piedra y que el amor no es para mí. Pero no lo consigo. Existe acaso el amor sin el deseo de poseer en cuerpo y alma al ser amado? Creo que fue Erich Fromm, en "El Arte de Amar", quien decía algo así como que el sexo con amor es lo que nos brinda libertad.

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